Lilivm Lunaris, Primera Linea.
Durante años había estado perdida en si misma. Sumida en el horror de un pasado difuso, cuyos fragmentos hendían como alfileres su mente de crueles imágenes. Una memoria fragmentada que azotaba con hiriente flagelo, siempre que alcanzaba a cerrar los ojos por mas de unos escasos minutos. Sentía la sombra de lo que antaño había sido, cual bestia al acecho en cada refugio, en cada sombra, en cada instante de calma. Feroz, enferma, y trémula, solo había encontrado la lucidez manteniéndose ocupada en sus tareas. Siempre vigilante, siempre alerta, profundamente implicada en el que se había convertido en su nuevo y más excelso placer, la caza.
De él, había hecho su nueva vida, y aislándose así del resto del mundo, llego a permanecer hasta casi tres años en soledad. Al fin lograba reunir la fuerza suficiente para volver a fingir. Para domar su instinto y mantener la calma aparente en presencia de otros. Para evitar mostrar en un incauto gesto, el profundo recelo y odio que le inspiraba el estar en presencia de demasiada gente. Primero, tratando con algunos habitantes del lugar de forma aislada. Después, conociendo a uno de los miembros de la Guardia de la Muerte que frecuentaba el camino próximo a su refugio. Y así fue como con el tiempo, un liviano sentido tal vez de comunidad o interés, la hizo aproximarse a los intereses Renegados. Sin pretenderlo, las habilidades que había adquirido, así como su empeño y dedicación por superarse, fueron pronto objeto de cierto reconocimiento, y aunque no hubiera esperado que ello la llegara a importar, en cierto modo la fortaleció.
Aún sin un claro objetivo, sintió así que sus dotes, su oficio y el hecho de resultar útil, le estaban ofreciendo un nuevo sendero. Uno sólido y medianamente firme, en el cual recuperarse a si misma. Quería crecer. Quería volver a ser alguien. Algo más que una bestia, que un ser irracional. En silencio, jamás revelando un ápice de su verdadero ser, fue ofreciéndose a cumplir tareas ligadas a sus habilidades, y aunque no luciera un claro entusiasmo en sus ofrecimientos, si lo hacia la eficacia de los resultados.
Un día, la persona idónea se interesó por ella, y tras un breve periodo de observación, terminó sirviendo como iniciada de los "Mortacechadores". Desde el comienzo, había rondado la idea en su mente de entrar a formar parte de la tan ansiada venganza de los Renegados, pero a decir verdad no había sido algo que la obcecara. Las primeras fuerzas habían sido enviadas ya a Rasganorte tiempo atrás, pero ante la tentativa de poder participar como parte de los refuerzos y llevarse cuantas vidas le fuera posible por delante, no tubo que pensarlo demasiado.
"Iré! Contad conmigo."
Algo tarde, lo sé, pero si mañana vais a estar todo el dia de evento, no quisiera pasarme otro sábado en Entrañas sin nadie con quien rolear xD
Atributos;
Destreza 5
Agilidad 5


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