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  • 1 Escrito por Azurien

Tema: La Batalla por Entrañas

  1. #1
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    Predeterminado La Batalla por Entrañas

    La Batalla por Entrañas
    Ventormenta

    No hace demasiado tiempo desde que cientos de almas se perdieron en Warthgarde, tampoco hace demasiado tiempo desde que Alexstraza en un Halo de benevolencia devolviese el escudo de Bolvar con un mensaje de esperanza a la Alianza.

    "De las cenizas de los caídos renacera una fuerza que unira naciones y purgará el mal de este mundo" Dijo...

    Sin embargo en este mundo la venganza es un mayor emblema que la esperanza, el baluarte en el corazon de los humanos, vengar el dolor de lo nuestros, cual reliquia el escudo de Bolvar fue recogido, sin embargo el Rey Varian Wrynn decidio algo tras esa batalla, algo que comenzo a hurdir y ponia en peligro los siete años de tregua entre ambas facciones, sin embargo la humanidad es precabida en su venganza, y el Rey decidio celebrar un concilio con la Horda orca frente al propio Jefe de guerra.

    Con Jaina a cargo de tal grupo se decidira el futuro de las dos facciones, un futuro incierto que puede que pronto lleve a uno de los dos grupos al declive, o a luchar como hermanos, mientras tanto pese a ser envios diplomaticos Ventormenta parece estar siendo militarizada y reduciendo los envios de hombres a Northrend, las ordenes son formar y aguantar en las posiciones hasta algun tipo de llamada, que puede que ocurra o jamas ocurra.



    Llamada a las armas

    Las tensiones y amenazas se han cumplido, tras las diplomacias envidadas por Varian Wrynn no han sido de su gusto, Se ha encargado de preparar su ejercito y dotarlo para la guerra, más aun cuando gracias al SI:7 se ha informado de que Entrañas ya no pertenece a la horda, como un baluarte para la recuperación de Lordaeron Ventormenta marchara, ahora si, oficialmente con sus tropas restantes hacia Entrañas, para vengar a los caidos en Agranthar y de años atrás, quienes incluso mataron al amado padre de nuestro rey, Varian Wrynn.

    ¡Levantaos hermanos de Ventormenta y luchad por el honor de recuperar la gran y antigua ciudad de Lordaeron, donde la humanidad se hara sitio acabando con la maldad como baluarte de la luz ¡Viva rey, viva el orden y la Ley! Se grita euforicamente en todos los lados de la ciudad mientras que los hijos y padres van a la guerra.
    _____________

    *Los cruzados de la iglesia humana junto a un soporte de sacerdotes de la iglesia, como ejercito de apoyo cubrirá los flancos del ejercito principal
    *El Ejercito como su nombre indica es el grueso mayor, incluyendo todas sus alas, caballería, infantería etc... asistirá en toda plenitud
    *La Torre Arcana enviara tanto abjuradores como conjuradores para asegurar y mejorar la victoria frente a posibles trampas mágicas u malignas.

    *Durante los siguientes días hasta la partida se reclutan por todas las calles, pueblos y pedanias de Ventormenta milicianos u soldados para marchar a la guerra, se les ofrecen cantidades aceptables (Se dice que un 90% de militares inexpertos puede morir, por lo que jamas llegaran a cobrarlas)


    Batalla por Entrañas
    -
    Fin
    -

    Diplomaticos, Nobles, Politicos nacionalizados o aliados de Ventormenta podran viajar en primera instancia con Jaina para colaborar en los tratados y discusiones frente a la horda, pese al ambiente hostil de Ventormenta el envio diplomatico parece totalmente pacifico.

  2. #2
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    Predeterminado Respuesta: La Batalla por Entrañas

    Llamada a las armas

    Las tensiones y amenazas se han cumplido, tras las diplomacias envidadas por Varian Wrynn no han sido de su gusto, Se ha encargado de preparar su ejercito y dotarlo para la guerra, más aun cuando gracias al SI:7 se ha informado de que Entrañas ya no pertenece a la horda, como un baluarte para la recuperación de Lordaeron Ventormenta marchara, ahora si, oficialmente con sus tropas restantes hacia Entrañas, para vengar a los caidos en Agranthar y de años atrás, quienes incluso mataron al amado padre de nuestro rey, Varian Wrynn.

    ¡Levantaos hermanos de Ventormenta y luchad por el honor de recuperar la gran y antigua ciudad de Lordaeron, donde la humanidad se hara sitio acabando con la maldad como baluarte de la luz ¡Viva rey, viva el orden y la Ley! Se grita euforicamente en todos los lados de la ciudad mientras que los hijos y padres van a la guerra.
    _____________

    *Los cruzados de la iglesia humana junto a un soporte de sacerdotes de la iglesia, como ejercito de apoyo cubrirá los flancos del ejercito principal
    *El Ejercito como su nombre indica es el grueso mayor, incluyendo todas sus alas, caballería, infantería etc... asistirá en toda plenitud
    *La Torre Arcana enviara tanto abjuradores como conjuradores para asegurar y mejorar la victoria frente a posibles trampas mágicas u malignas.

    *Durante los siguientes días hasta la partida se reclutan por todas las calles, pueblos y pedanias de Ventormenta milicianos u soldados para marchar a la guerra, se les ofrecen cantidades aceptables (Se dice que un 90% de militares inexpertos puede morir, por lo que jamas llegaran a cobrarlas)

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      • Dalbier, centinela de la ciudad de Quel'alah
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      • Rachel, humana, cirujana de combate

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    Predeterminado Re: La Batalla por Entrañas

    01. CAMPAÑA DE RECLUTAMIENTO PARA ENTRAÑAS
    Campaña de reclutamiento por Elwynn y alrededores.
    Tras la traición de los Forsaken en Puerta de Cólera, se está preparando una ofensiva contra Entrañas. No todos saben que en esos momentos se libra una guerra civil en la ciudad.
    Las respuestas son desiguales dependiendo de los pueblos y ciudades visitadas. No todos envían gran cantidad de tropas. Pero también es cierto que cada zona tiene sus problemas.
    Dalbier se une a la comitiva de reclutamiento en Crestagrana, más bien, mientras abandonan esa ciudad y ve que ya van reuniendo amplio número de voluntarios.
    Pero el siguiente punto es Villaoscura.
    Dalbier tiene gratos recuerdos de esa ciudad, pese a lo duro que fueron los siete años que pasó como soldado allí. No se espera lo que se encuentran.



    Solo cincuenta hombres… y de nada valen las arengas de Vargas o los reproches de Dalbier. Alguien lanza un pepino a Vargas y una enorme calabaza es lanzada a la cabeza de Silas, sin causar mas bajas que la de la propia calabaza que revienta y un pepino que rebota.
    El teniente se rinde y ordena abandonar la ciudad, aunque Dalbier no puede evitar gritarles que por mucho que les echen en cara que a ellos no les ayuda nadie, él se paso varios años ayudándoles y luchando por ellos… y ni siquiera es humano o nació allí.
    Ronnon se cabrea con él y Dalbier le hace un gesto soez, que hace que Spinnelz sonría complacido. Parece resultarle interesante que los hombres se peleen entre ellos.

    El camino prosigue por el terrible Bosque del Ocaso. La retaguardia del grupo tarda poco en ser atacada en cuanto abandonan la mínimamente iluminada protección de Villaoscura.
    Rodrick y Dalbier son derribados por licántropos, rodeados y apartados de la comitiva.
    Wildriver y Rodrick, espalda contra espalda, resisten mientras los seres tratan de destrozarlos y sus compañeros llegar hasta ellos.
    Rodrick interpone una y otra vez el escudo, hasta que finalmente cae al suelo, dejando a Dalbier solo. Colocándose junto a su cuerpo caído, piensa defenderlo como sea e impedir que los licántropos se lo lleven. Viéndose superado y como sus compañeros están teniendo verdaderos problemas para llegar hasta ellos, recoge a Rodrick, lo sujeta contra él y protegiéndolo con su cuerpo, trata de atravesar la muralla de pelos, garras y dientes, que lo separa de los demás. Carga de costado, empujando con el hombro y lo consigue, llevándose solo unos cuantos arañazos.
    Dejando a Rodrick a salvo, con Olienne una joven sacerdotisa, ayuda a los demás, que tienen serias dificultades para acabar con los licántropos. A Vardas le revienta la ballesta, haciéndole un corte limpio la cuerda al restallar sobre su cara como un látigo y Vargas es desmontado de Tormenta. Bran, el hermano de Olienne se salva de milagro de morir degollado, al echarse lo justo para atrás por una milésima de segundo. Las garras del líder de los licántropos corta el metal de su armadura como si fuera tela, haciéndole una herida bastante seria, pero no mortal en el pecho.
    Clay… ha huido en desbandada. Ni idea de donde está.

    *****************


    Por un momento, el paciente percherón corre libre por el bosque. No le asustan los seres terribles que le rodean, porque se ha librado de su amo. Ya intentará regresar con él. Sabe de sobra el camino que ha de seguir para volver a Quel’alah, pero por el momento, cabalgará libre. Lejos de cargas pesadas. Lejos de esos gritos que le dejan las orejas temblando cada vez que insulta a alguien con ese vozarrón. Lejos de explosiones, lejos de esos enormes bolsones llenos de dinamita, granadas, cargas y detonadores con los que el inconsciente y suicida de su amo le carga a veces. A Dalbier puede no darle miedo volar por los aires. El no es tan inconsciente. Ya vio hace años , antes de pertenecer al soldado, lo que pasó cuando un cañonazo impactó en una vaca.
    No quiere acabar igual…

    *****************


    Tras varios caminos siendo observados por ojos tenebrosos, cruzamos el recién reparado puente y llegamos a Paramos. El valle abierto nos aguarda y con él, menos peligros. No solo eso. En la Torre nos esperan ya los voluntarios. Esta vez… cuatrocientos.
    Esta gente se siente en deuda con Ventormenta por las ayudas prestadas y responden en consecuencia. No es que en Bosque del Ocaso no se ayude. Aun recuerdo la mas o menos reciente incursión para limpiar el cementerio del Cuervo de presencia del priorato…
    No, el tema es que en Paramos, esos esfuerzos se ven mas. Pues una vez acabado con un grupo de asaltantes o una amenaza, estos no parecen volver. No ocurre así en Bosque del Ocaso, donde da igual cuantos licántropos o no muertos elimines. Siempre vuelven a aparecer. Una y otra vez, hasta la misma puerta de las casas.

    Nos mandan descansar allí.
    Acompaño a Vardas a comprobar que todo este bien, cuando nos vienen Gaerl y Thorbald, muy serios. Quieren saber hasta donde han de llegar con eso de la obediencia. Que pregunta mas rara. Como nos quedamos con cara de bobos sin entender nada, nos dicen muy dignos, que si en Villaoscura les hubiéramos ordenado cargar contra la población civil desarmada ellos se habrían negado a hacerlo.
    Vardas y yo nos echamos a reír hasta que se nos saltan las lágrimas. Mientras, los enanos, sin entender, se ponen rojos de furia.
    Finalmente, el cabo, limpiándose un ojo con la manga le espeta a Gaerl que si llega a hacer algo así por muchas cosas que nos tiraran o nos gritaran, el mismo se encargaría de meterle un flechazo en ese melón que tiene por cabeza el enano. Y luego le pregunta que demonios se cree que somos. Antes de que contesten yo salto.
    -No le hagáis caso al cabo. La verdad es que cada miembro del ejército está especializado en algo, porque somos malísimos. El por ejemplo, mata cachorros de perro y yo… yo violo viejas.



    Otra vez vuelven las carcajadas, las lágrimas y los enanos abandonan nuestra presencia, de nuevo con las caras rojas por la ira.
    Cuando nos recuperamos, salimos al exterior de la posada y nos reunimos con los demás.
    Me caen bien esos dos hermanos, Olienne y Bran.
    Creo que haré buenas migas con ellos.




    2. CAMPAÑA DE ENTRAÑAS I
    Movidón en Menethil y castigo a los enanos, porque parece que nadie les dio órdenes de venir a Elwynn a ayudar con el reclutamiento de tropas para la campaña de Entrañas. De hecho, les había mandado esperarnos en Menethil. Groneidas está que echa chispas y empieza a bajar rangos tan rápido que marea. Luego los nombra pelotón de castigo y da instrucciones para que sean puestos en primera fila cuando empiecen los combates.

    Al mando de nuestras tropas esta el comandante Stainer.
    Ronnon me cuenta en plan cotilla, que el sargento ha discutido con Doriath, sobre un colgante. A mi no me van los cotilleos, eso es cosa de viejas, pero… si incumben a Kethrian, si. El forestal no se ha enterado de mucho mas. Rabia.

    Partimos de las puertas de Menethil hacia el norte, a caballo. No es Clay, no se donde está mi caballo y me han tenido que dejar otro, pero en el cuartel el de abastecimiento me miró raro y me dijo que sin duda me lo había comido. El de abastecimientos siempre me mira raro.
    No paro de oír a Bran durante la mayor parte del viaje sobre si va a haber ascensos. Le pregunta a Vargas, le pregunta a Vardas… Maldita sea, que acaba de entrar. Ya se los ganará. Yo llevo 7 años y… je.
    Velkar empieza a cantar la canción de los defias que se balanceaban por el filo de una espada hasta que un conato de linchamiento le hace callar cuando va por 32 defias.

    Tras mucho andar, dejamos atrás las tierras pantanosas, las construcciones levantadas en Arathi para los torneos, Stromgarde, pasamos al sur de nuestros feudos. Puedo ver la cara del teniente mirando hacia el Norte. Piensa en su hijo, sin duda. Una pena que no podamos parar allí. Cruzamos las murallas de Thoradin… cada vez más al norte. Afortunadamente se trata de un verano cálido.


    Algo brillante sale disparado de un árbol y se clava en la armadura de Seirona, afortunadamente sin herirla. Una daga con un mensaje clavado. “Alianza, os esperamos”. Morteacechadores… Stainer nos hace reagruparnos, por temor a una emboscada, pero esta no llega. Varios hombres son enviados a investigar y regresan con la noticia de tres Morteacechadores muertos. Pero muertos de verdad, ya para siempre y un colgante que entregan a Stainer.



    Y por fin, llegamos a Costasur. Como bien nos dice Stainer… el último lugar en el que dormiremos sobre camas blandas. Yo voy derecho a darme un baño.
    Ya se han ido casi todos a dormir, Vardas y yo hablamos en la planta baja. Mal tema. Las mujeres amadas. Ambos las tenemos en Kalimdor y no son de nuestra raza. Bebo más de lo debido. Que malo es echar de menos a alguien…
    Y Vardas tiene que llevarme al piso superior, intentando disimular. Maldita sea, se me doblan las rodillas.
    Gaerl empieza a decir que somos amantes y vamos a dormir juntos. Vardas le responde que se vaya a encular cabras y yo le digo que ese tipo de enanos es más de gallinas. El enano empieza a respondernos, pero sus contestaciones no son mas que un “Y tu mas” de lo que decimos nosotros. Si no sabes insultar, no empieces, enano.
    Es mas… ¿Para que empieza? Jodido enano… empiezo a pensar que está enamorado de alguno de nosotros, porque no desaprovecha la ocasión para faltar al respeto. Tal vez busca llamar la atención… o que le peguen una paliza para poder hacerse el mártir y decir… ay que malos son los… inserte aquí cualquier raza no Wildhammer… que me tratan mal.
    Cansino…




    3. CAMPAÑA DE ENTRAÑAS II
    Desde Costasur partimos hacia Sepulcro, el Bosque de los Argénteos. Recuerdo esto, solo que fue distinto, con otra gente, con otras responsabilidades. Aun un minero que se hace pasar por paladín y varias decenas de familias nobles siguiendo mis pasos. Hay algo que no cambia, el miedo. Ahora tengo miedo a morir. Sería un imbécil si no lo tuviera. Cuando vine por aquí, hace siete años tenía miedo, si. Pero a fallarle a toda esa gente. Miedo a que no llegara nadie con vida a un lugar seguro.

    Todo el trayecto siento como si nos observaran. No es sensación, es la realidad. Entre las criaturas salvajes y los Forsaken que nos llevan siguiendo casi desde Costasur…
    Y por fin llego al cruce ante Sepulcro.
    Y empieza el combate. Protegiendo a los sanadores en la retaguardia, entramos como animales contra ellos, aunque la subida de la pendiente nos lo pone difícil, destrozando huesos amarillos y carne podrida. Sirviendo de escudos para que pudieran llevarse a los heridos con los sacerdotes y los cirujanos. Las flechas cayendo, los gritos… Jerome gritando para animar a las tropas.
    -¡Adelante soldados! Que la Luz ilumine sus oscuros caparazones. Devolvámoslos a la tierra de la que no debieron levantarse nunca.
    Stainer sigue combatiendo con una flecha clavada en su hombrera. No se si llega a atravesar su piel. Vargas se cubre con su escudo en el ultimo momento ante una de las lluvias de flechas. Otros no tienen tanta suerte. Inútil llevarlos con los sanadores… Ya no queda nada que salvar.
    El olor a sangre, nueva y reseca llena nuestros sentidos hasta que finalmente acaban cayendo todos.
    Quemamos los cuerpos, lo que quedaba de ellos. No han de volver a ser levantados, ni usados de repuestos. Se acabó. Se que hay una tregua con la Horda, pero tras lo ocurrido en Puerta de Cólera es como si los Forsaken se encontraran en otro tercer bando. Y si los orcos quieren defender a los suyos después de lo que hicieron allí… para mi será algo inexplicable. Los causantes de esto han de caer.
    Por Maidorin. Por Delthor…

    Stainer recorre Sepulcro a lomos de su corcel, observando el estado de sus hombres y el número de heridos. Parece preocupado por el número de bajas y dice… que aun no tenemos la victoria sobre el lugar. Falta la Cripta. Necesita voluntarios y explosivos y allá que voy yo.
    -Emmm, Dalbier. No es por preocuparte asi, ni nada, pero llevas una flecha clavada en la espalda.
    -¿Euh? Nup. No me duele nada, así que no habrá llegado a tocarme.
    -Dalbier…
    -Nos llaman.

    Dentro de la cripta, nos espera una sorpresa. Se han atrincherado entre las tumbas y se niegan a salir. Dicen que nos retan a un duelo singular y el ganador se quedará con Sepulcro. Nos acordamos todos de lo que pasó la última vez que se dejó a un Forsaken combatir en duelo contra alguien. Ya vimos el honor de aquel cerdo podrido que casi arranca la cara de Jerome a mordiscos. No.
    A la mierda.
    Ni duelo ni hostias. Además... ¿Para que vamos a tener un duelo contra estos bastardos si ya hemos tomado Sepulcro y solo queda esta maldita cripta? Así que les lanzamos varios cartuchos de dinamita. (Yo lanzo el mio a mis pies pero afortunadamente no explotan y sirve para que cunda el pánico dentro de la cripta, pues los forsaken creen que estamos tan locos como para inmolarnos allí abajo antes que rendirnos)
    Y continuamos luchando contra ellos hasta que uno de esos malditos bastardos libera ese jodido y conocido gas verdoso y tenemos que retroceder. El único consuelo que nos queda antes de salir corriendo como perras es ver como esos Forsaken se deshacen en contacto con su propio veneno.
    Aquellos que quedan mas atrás corren la misma suerte. Yo no estoy entre los primeros que ya han salido de la Cripta, que empieza a temblar y derrumbarse mientras el gas lo inunda todo... porque uno de los caidos durante la escaramuza que tuvimos tras tirar la dinamita es el teniente Vargas y Jerome. Herido gravemente por un flechazo en el pecho, no se ve si está vivo o muerto, pero al menos el gas no le infectado.
    Cuando llegamos arriba, cargando con los heridos... no hay forma de salir, la entrada está cerrada y solo podemos escuchar los gritos de los que consiguieron salir, tratando de quitar las rocas. Demasiado pesadas y el gas sube tras nosotros por las escaleras.
    Coloco mis seis cargas con todo cristo detrás totalmente cardiaco.
    Tranquilo, tranquilo.... Sigue los procedimientos. La dirección de la explosión, el tiempo justo desde que prende hasta que estalla, no derribar el suelo que nos sostiene para no caer al abismo y liberar el añublo por todo Sepulcro, matando a los soldados que hay afuera...
    Mandamos alejarse a los de fuera.
    Pongo las cargas y...

    Conseguimos salir, con los heridos, tosiendo y mareados. Desde fuera hunden el techo de la Cripta para que el añublo no pueda salir al exterior. Se llevan a Vargas y a los demás heridos e inclinado hacia delante, trato de recuperar el aliento. Empiezo a notar cierto dolor en la espalda y se me está durmiendo el brazo derecho...
    Tal vez si debí de haberme quedado a que me mirara un médico. Pero, si no hubiera bajado... no podría haber volado las piedras desde dentro la Cripta y Stainer, Jerome, Vargas y los demás habrían muerto. Ah... tan grave no será cuando aun sigo en pie y... CRAC
    Ay...
    Stainer llega a mi lado. Me giro hacia el y me cuadro.
    -Dalbier os llamabais, verdad?
    -Si, señor.
    Stainer tose varias veces antes de poder seguir hablando. Me da un leve puñetazo en el pecho.
    -Sois un héroe, Dalbier... Que nadie os diga lo contrario.
    Yo solo puedo pensar en que no creo que pueda soportar ver morir a Vargas. Primero Maidorin, luego él.

    Solo me tranquilizo al ver que la novicia Olienne se ocupa de él y hasta le acompaña a una tienda para que descanse cuando recupera el conocimiento. Luego ella sale a ocuparse de mas gente.
    De Pablo y Jerome no me preocupo mucho, porque a pesar de haber sido heridos, tras haber sido tratados por los Lyriah y los demás sacerdotes, el primero está ayudando a quemar cadáveres y el segundo está echando una bronca a uno que ha venido en teoría a ayudar, pero que no sabe hacer nada. Y digo yo… ¿Para hacer bulto no se pueden quedar en casa?



    Al final, la flecha si había atravesado la coraza. Tuvieron que romper la hombrera y luego sacarla. Doloroso, muy doloroso. E inquietante, ya que fue Alexander el que se encargó de hacerlo y de limpiar y coser la herida. Notar sus dedos en mi espalda fue algo tenso. Porque con cada roce me acordaba de los gritos de Iron, cuando fue torturado por el Escarlata. Y no podía dejar de pensar en si éste disfrutaba acaso con la sangre ajena… y si en los momentos en los que me tocaba o hacía que mis músculos se pusieran en tensión por el dolor… estaba disfrutando. Pero… acabé desechando ese pensamiento con rapidez.
    No creo que haya muchas personas como Firethroom en este mundo.




    4. CAMPAÑA DE ENTRAÑAS III
    La mañana pasa mas o menos tranquila en Sepulcro. Hacemos guardias, nos recuperamos de las heridas, comprobamos que no hay fugas del gas de la Cripta. Todo parece ir bien y sin embargo la calma que estamos soportando no hace mas que tenernos aun mas tensos. Algunos hombres no están muy de acuerdo en quedarnos aquí, manteniendo la posición. Creen que damos tiempo al enemigo para reagruparse y mandarnos un contraataque para recuperar Sepulcro. Yo creo que tal y como están de agotados los soldados y los sanadores, un descanso es lo mas necesario ahora mismo. Si no nos recuperamos para el siguiente combate no habrá servido de nada todo lo recorrido porque la palmaremos todos.

    Stainer me pregunta por el estado del teniente. Me gusta este oficial, preocupándose por los hombres. Aunque tras la muerte de Erika me casi me da rabia sentir simpatías por otro comandante. Por si se muere… Pero eh… me queda el consuelo que esta vez… si Stainer cae… es porque estamos todos muertos.
    Eh, que gran consuelo…

    Conozco a un enano de nombre Marslow, mientras cavo unas zanjas en la entrada. Uno del grupo de castigo. Pobres, no merecen tanto desgaste. Espero que no caiga alguno por meterles tanta presión por el fallo a la hora de seguir las normas. Algunos no han dormido en dos días.

    Y… la extraña sensación de desnudez que tenía desde que abandonamos la Cripta, se me pasó completamente cuando Helma me dio dos cartuchos de dinamita. La Luz bendiga a esa enana.

    Tenemos varios draenei entre nosotros. Theslen, Benandoner… todos ellos llenos de tentáculos, colas que se mueven y pezuñas enormes. Y si, me siguen dando miedo. Bueno, Auur no tanto, pero porque le tengo como mas visto. Son de gran ayuda, pues son todos o formidables guerreros, (meten hostias como panes), o tienen la habilidad de currar, usando su fe en los Naaru, o Naruu o como sea. (Tengo ganas de ver uno). Eso si, que condenada manía tienen de acercarse tanto.
    Según los tentáculos de Theslen se aproximan a mi cara, yo voy dando pasos atrás, hasta que le doy un berrido para que no se me pegue tanto.
    Discuto con Auur. Por los Forsaken… creo que ambos tenemos razón, pero se trataron temas doloroso y extraños, como que a el en Quel’Danas le salvó uno la vida. Las heridas de la cara de Jerome y la suerte del pobre Manfred. Lo de Manfred creo que fue lo que mas me afectó para acabar saltando. Porque el se entristeció cuando le dije que Vardas mató a Zhatgar y nos dijo que no éramos capaces de ver a los forsaken de otra forma. Y entonces salté con lo de Manfred y que aun hoy me sigo culpando por aquello y teniendo pesadillas por no haber llegado a tiempo.

    Tengo que apartarme del grupo, porque a todo eso, se me une el darme cuenta que si los muertos de Lordaeron han sido levantados por los Forsaken… si de los restos de las tumbas consiguen repuestos para sus cuerpos... ¿Qué ha pasado con aquellos que enterré en mi camino a Quel’Danil? ¿Y si sus cuerpos no siguen donde los dejé?

    Estoy a punto de desertar de mi puesto y ponerme a buscarlos a todos, a los 9. Pero Vardas consigue agarrarme y detenerme, convenciéndome. El me acompañará, lo promete. Cuando la guerra con Entrañas acabe, buscaremos un hueco, tiempo. Y buscaremos sus cadáveres. Hablaremos con Jerome para que nos acompañe también. Para que, esta vez si, un paladín de verdad oficie su entierro.

    Los Kaldorei, no han venido. Ni uno. Yo esperaba… ver a Arachne de nuevo, pero… Maldita sea. Vivo atesorando cada minuto con ella como si fuera lo mas valioso del mundo. Y aunque puedo vivir así, aunque se que puedo soportarlo, a veces duele mucho. Sobre todo cuando me hago esperanzas de verla y luego… no viene.




    5. CAMPAÑA DE ENTRAÑAS IV

    Vargas pide voluntarios y varios nos ofrecemos. Eso si, somos incapaces de formar una línea perfecta ante él. Creo que el día que consigamos hacer una perfecta formación se acabará la guerra para siempre.
    La misión, en la que pone al mando a Jerome, a Jabato y a mi, es investigar por las cercanías la aparición de unos Forsaken muertos. Pero muertos del todo ya para siempre. No de los que aun caminan. Ni idea de quien ha podido ser. Porque no creo que se estén matando entre ellos.



    Jerome divide el grupo en tiradores, exploradores e infantería. Y... Manda huevos, me pone en el grupo de los Draenei, yo al mando. ¿Lo ha hecho adrede o es porque nos ha puesto a los mas grandes en el mismo grupo?
    La orden de “en silencio”... tardan poco en saltársela. Las señas básicas de movimiento de tropas, mantener posición o parar... no se las sabe ni el tato.
    Y luego... digamos que todo se vuelve un poco desastre. El explorador Kruhim es descubierto y acaba recibiendo una flecha en un hombro. Luego estas empiezan a volar, porque obviamente, los han descubierto. Ronnon, que estaba al cargo de ellos se cabrea con ellos y los llama de todo menos bonitos. Dos enanos se asomaron y los alertaron. Los Forsaken se encuentran al otro lado del río, intentan volar el puente y están barriendo cualquier intento de acercarse a flechazo limpio. Las palabras de Jerome “mantener la posición” y “no deis un paso hasta que no de la orden” también parecen complicadas de entender por algunos enanos y humanos, que acaban con el escaso factor sorpresa que podíamos tener atacando antes de tiempo por un flanco.
    Decido que mi grupo se centre en los que van a volar el puente, mientras los demás mantienen ocupados a los que luchan arriba. El resultado es desigual. Theslen baja mas o menos bien, pero Benandoner se abre la crisma por saltar desde lo alto. Yo consigo volarle la cabeza a uno de los Forsaken que ponía explosivos.
    -¡¡A mamarla!! ¡¡Aquí el único que pone bombas soy yo!!
    Lo siguiente... está algo borroso. Los Draenei se enfrentan con varios Forsaken, tratando de frenarlos para que pueda seguir disparando, pero... dos escapan y van a por mi. Intento golpear la primera cebolla con ojos que tienen esos bastardo por cabeza, con la culata de mi rifle, pero... no se como, no apunto bien, mi arma pasa a la derecha de su cabeza. Mi arma, mi brazo, yo entero... Caigo rodando por el acantilado. Todo gira y veo la cara de Theslen mirándome asustado, mi pies, mi capa, rocas, la cara de Theslen otra vez, mas rocas, mi rifle, mis pies otra vez...
    Y de repente todo negro.



    -Maldita sea... ¿Podemos moverlo, doctor?
    -Podemos... Jerome... Podemos...

    Cuando despierto, me duele una barbaridad la cabeza y a veces veo borroso, pero me lo callo. No quiero que me aparten de los combates y Stainer ha dado ordenes de viajar al norte. A Lordaeron. Yo insisto en ir. Me dicen que me tuvieron que poner un brazo en su sitio y que sangraba de un oído. Yo insisto. Estoy perfectamente y oigo muy bien. Parecen creerme. Yo disimulo cada vez que puedo, apoyándome en alguno de los carros o los mulos cuando nos ponemos de nuevo en marcha. Al menos recuperé mi rifle. Un soldado lo recogió del fondo del acantilado.
    Afortunadamente, Stainer me dice que monte en uno de los caballos.



    Ronnon camina a mi lado.
    -Colega, si salimos de esta... Cerveza.
    Sonrío y le respondo.
    -Si, en cantidades indecentes.
    Avanzamos hacia el norte, a otra localización mas cercana a Lordaeron. Cada vez mas cerca. Putress pagará por lo que hizo y volveremos a recuperar la ciudad. Raziel me dice que tenga cuidado, que no quiere volver a cargar conmigo. Una vez mas, el humano ha vuelto a tener que llevarme a lugar seguro. La otra vez... fue en Naxxramas. Justo el día que perdí el brazo.

    Por el camino encontramos una gran cantidad de muertos, ya pudriéndose, formando un túmulo con sus cuerpos. Cómo han acabado ahí... nadie lo sabe. Mas de quinientos cuerpos.
    Son la guardia de Entrañas, porque cuando llegamos a la ciudad... mas bien a sus murallas, nadie queda para hacernos frente ni defendiéndola. Están todos dentro.




    **********************************************


    Tras acabar con un pequeño grupo de Forsaken que atacó nuestra posición y que acabó en una masacre para ellos…



    … nos instalaron en una Torre, donde Olienne tuvo que atenderme de nuevo, mientras hablaba con Vargas y donde quedó en evidencia que mi estado no era el adecuado (1). Cada vez estaba mas mareado, tal vez por el golpe de la cabeza. Y aunque ayudé con ese grupo de no muertos con el rifle, (cuerpo a cuerpo ni de coña)... tengo miedo de que mañana no me dejen combatir. Si hasta he tenido que quitarme la coraza para respirar mejor… espero que me dejen seguir con el rifle.





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    El rey Varian ha llegado a nuestra posición. Madre mía que presencia tiene ese tipo. Y con presencia me refiero a ese aura de poder, heroísmo, buen porte, masculinidad, valor...
    Joder como me pone este humano…

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    Malditos bastardos, no me dejan ir con ellos a tomar la ciudad. No… no es justo. Yo quería vengar a Maidorin, a Delthor y a los demás. Pero mi debilidad por los combates queda patente cuando casi me voy al suelo cuando Varian nos hace formar ante él.
    No me moveré del campamento.

    **********************************************


    Me caguen los magos de los cojones, sus ideas y sus chorradas. Me encontraba esperando en el campamento de la Alianza, comiéndome las uñas, los dedos y los codos sin saber de mis compañeros cuando de repente una luz morada nos envuelve a todos y dejo de ver la oscuridad del interior de la torre para ver la luz de las montañas de Crestagrana. Los sonidos del viento y los crujidos de la madera de la torre dan paso a los gritos de Varian cagándose en Jaina por habernos teleportado a todos lejos de Lordaeron, cuando estábamos a punto de conquistar la ciudad. Hay quien dice que para evitar conflictos con la Horda, que venían a mantener el lugar para Sylvannas y los suyos. Y es que según comentaron, no todos los muertos estaban con Putress. Me suena a cuento de vieja…
    Al menos, tenemos la cabeza de ese bastardo. Podría decirse que conseguimos parte de lo que buscábamos. Venganza por nuestros muertos en Puerta de Cólera.


    (1) Y donde también queda en evidencia que la mirada de Olienne se detiene mas de lo normal en los grises ojos del teniente... Perdiéndose en ellos de tal forma, que parece encontrar en ellos la calma que debería haber perdido al tener frente a ella su ciudad destruida. Claro, en evidencia, pero no para alguien como Dalbier, que a veces le cuesta “un poquito” pillar las cosas.

    Me dio muchísima rabia perderme justo el último día del evento, que fue justo cuando entramos a la ciudad. Una pena que habiendo estado todos los días, desde que se empezó a reclutar gente hasta los días de combates mientras avanzábamos hacia Lordaeron, justo me perdiera el día culmen. Por eso hice que Dalbier estuviera tan herido que apenas pudo moverse de la torre.
    Zadoc le gusta esto.



    Lema del escuadron Delta de Quel'Alah: "Siempre juntos. Ningún hombre se deja atrás"

    PROGRESOS PERSONAJES ACTIVOS:
    *DALBIER WILDRIVER (60).................... RETRASO 16 MESES
    *AZURIEN ESTRELLABLANCA (50)........ RETRASO 27 MESES
    *INGA PUÑO DEL NORTE (50)............... RETRASO 16 MESES
    *RACHEL EDELLWEISZ (25)................... A SABER...
    *LADY QUORA (25)................................ RETRASO 2 MESE
    MIS CREACIONES

    MI DEVIANTART : http://tabithadrambel.deviantart.com


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