Lo lógico es que el noble o burgués de turno, con sus negocios que abarcan una gran extensión territorial, alquilen una posada en el lugar donde están operando, o sean invitados a las casas de sus socios.
Como bien dice Jerome, el 80% (por ser generosos, yo más bien diría el 95%) de la gente no tiene necesidad de hacer viajes. La sociedad medieval y la renacentista está llena de prejuicios, pueblos aislados, y un sentido de exacerbación nacional, o por lo menos regional. Fíjate sin ir más lejos la mala situación que tiene el gobierno de Ventormenta con sus propias provincias al principio del WoW, cada una desconfiando de la capital. Páramos con su propia milicia, abandonados, y Bosque del Ocaso sintiéndose traicionada. Es decir, que en el WoW los viajes son escasos, la gente vive y nace en su tierra, por norma general. La globalización es un fenómeno nuestro, no suyo. Donde la Alianza funciona a nivel global es en la guerra, no en lo cotidiano.
Y ahora, hablemos del rico comerciante que puede proyectarse a nivel internacional (lo que ahora sería, prácticamente, las grandes multinacionales, el ejemplo lo pongo para dejar en relieve su escasez). Sugiero leer algún buen libro costumbrista (El Hereje, de Miguel Delibes, por ejemplo) para ver qué hacen los grandes y poderosos en sus negocios. Pero, básicamente, ellos son el epicentro de la actividad económica. Si eres poderoso, la gente buscará hacer negocios en torno a ti, por lo que tus viajes serán, exclusivamente, de placer. Los activos extranjeros serán delegados a otras manos, y no se harán viajes diarios para darles caña si algo falla. Pueden hacerse inspecciones cuando el hombre rico decida hacer sus viajes, pero serán sin duda viajes de placer. Viajes de placer, lo repito. Quien se echa a los caminos se tira semanas caminando, viajar se vuelve una forma de vivir, no como ahora, que es una molestia. Viajar en la época medieval supone lo que ahora puede ser hacer el camino de Santiago o pagar por el tren interraíl en Europa, un plan divertido. Es la forma en que gastarás semanas e incluso meses de tu vida. Por eso se viaja poco para hacer negocios, y nada si trabajas de la tierra, la artesanía o la mercadería.
Luego está el que quiere viajar y hacer negocios. Tenemos el buhonero, que viaja con su carromato y vende y troca sus productos por el camino en aldeas, pueblos y quien se encuentre entre medias. Está el emprendedor que busca al poderoso. Estos viajan, alquilan su posada el tiempo que haga falta y hacen sus negocios. Por lo general se establecen ahí donde van hasta que terminan sus asuntos.
¿Dónde encaja el modelo de vida actual en un tren de mercancías?
En este, además:
Archivo adjunto 2220
No se concibe.
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