En una tarde de extremo aburrimiento, y sin nada que hacer, me he puesto a escribir. Aqui cualquiera puede colgar lo que se le pase por la cabeza, siempre y cuando no sea ofensivo y/o grosero hacia los demas.
Nombre del Personaje: Sklilchikli el Come Nueces
Clase Personaje: Caballero de la Muerte
Raza: Ardilla
Descripción Física: Ardilla de 12 años de edad, una veterana en la defensa del nido contra Halcones y zorros. Piel de color gris, llena de cicatrices. Tiene un diente partido por haber intentado abrir una piedra que parecia una nuez.
Descripción Psicologica: Ardilla fiel a los suyos, luchaba a muerte para proteger a su familia y compañeros. Desde el aciago día de su conversión, se ha vuelto un ser frío y calculador.
Historia del Personaje:
“Quien me ha visto y quien me ve... aquí, sentada, observando como las Legiones de nuestro Rey acaban con esos asquerosos escarlata... les costó encontrar una armadura a mi medida, pero cuando descuarticé al primero que osó burlarse de mi, comenzaron a tomarme en serio...¿Como he llegado aquí? Eso se remonta hace muchos años...”
Unos chillidos se escuchaban dentro del roble más alto del Bosque Canción Eterna. Chiklikilcli III llegaba tarde de buscar la comida. Su amigo Lorb el sapo le había avisado que su mujer, Miririrmi, se había puesto de parto. Corría con las bellotas en la boca. Se le cayó una por el camino, se detuvo un momento, pero decidió seguir corriendo. A medida que se acercaba al roble, comenzó a escuchar los gritos. Subió lo más rápido que pudo, y cuando llegó, se encontró a su querida mujer amamantando a sus preciosos 16 hijos. Pero Chiklikilcli III se percató de que había uno ligeramente apartado. Este tenía el pelaje gris, en vez de marrón, como sus padres y sus hermanos. Su padre se acercó a él, temiéndose lo peor, pero cuando lo cogió, observo que pese a ser el más pequeño, estaba sano.
-Te llamaras... Sklilchikli... y serás mi protegido.
Pasaron los años, y Sklilchikli creció feliz junto a los hermanos que no morían. Un día, mientras estaban bañándose en el río, vio una nuez especialmente grade y gris junto a él. Sin pensárselo dos veces, corrió y le dio un fuerte mordisco. Cuando sus dientecitos chocaron contra la dura roca, no soportaron el impacto, y uno de ellos se quebró. Sklilchikli corrió llorando junto su padre, mientras él reía.
-Hijo, como se te ocurre... morder una piedra... las nueces no son grises...
Chiklikilcli III cogió a su hijo y lo arrulló en sus brazos, mientras intentaba tranquilizarlo. Sus hermanos lo rodearon, y su hermana mayor comenzó a decir mientras lo señalaba.
-El muy tonto a confundido una piedra con una nuez... ahora seras el Comenueces... jajaja... Comenueces, comenueces...
Sus hermanos la coreaban, mientras se reían del pobre e inocente Sklilchikli.
Despues de ese episodio, Sklilchikli creció feliz junto a los 3 hermanos que habian sobrevivido, y su padre. Su madre había sido devorada por un Zorro.
Hasta ese aciago día... el terrible día que Arthas había llegado a su pacífico bosque trayendo muerte y destrucción. Sklilchikli corrió esquivando las duras botas de acero de los no-muertos, y los pútridos pies de las abominaciones. Veía como sus amigos huía, o eran devorados por los no-muertos. Cuando llegó a su árbol, lo que se encontró ahí no podría ser más terrible. Su árbol estaba completamente gris, sin vida, y un gigantesco ser, envuelto en una armadura de hierro llena de calaveras, lo observaba. Sklilchikli lo observó, y en un arranque de furia, se arrojó contra él. Cargó con todas sus fuerzas, pero lo único que consiguió fue rebotar contra su armadura y herirse en la cabeza. La sangre cegaba su vista, y estaba aturdido en el suelo. La imponente figura bajó su vista, y lo observo sin variar la expresión de su rostro.
-Pareces valiente pequeño ser. Una simple ardilla,¿Osa atacar al amo y señor de la muerte? Pues tu valentía también me servirá en la no-vida...
Dicho esto, extendió su espada en dirección a la ya muerta ardilla, y cuando la punta de su espada casi tocaba el pecho de la pequeña, una bruma gris salió de él, siendo absorbida al instante por la espada. Y así, la pobre e infeliz Sklilchikli, pasó a servir a las inmensas filas del ser, que le había arrebatado todo cuanto había querido o amado.
//N.T: Los diálogos han sido traducidos del ardillo al común para una mejor comprensión.


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